Pero las dificultades fueron vencidas y, conforme a lo previsto, la Comisión redactó el informe que se publicó en el Boletín del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú en 1904. En sus páginas, ya de forma directa, Atacocha aparece entre los más importantes distritos mineros de la provincia de Cerro de Pasco. Dice el informe:

“Además de la hoya del Cerro de Pasco, tiene la provincia de este nombre otros centros mineros que seguramente ofrecen perspectivas de beneficios al capital que se dedicará a reconocerlos sistemáticamente. Entre ellos los más importantes son: el de Huayllay, el de Colquijirca, el de la Quinua, los de Vinchos, Ulcumayo, Anamaray, Atacocha y Mosca, con variados minerales de plomo, cobre, plata y oro, cuya importancia no se puede medir aún por los laboreos en pequeña escala que allí existen”. 


Atacocha 1939

_
Cuatro años más tarde, en 1908, la Comisión del Cerro de Pasco presentó un segundo informe – preparado por el ingeniero A.C. Gastelumendi -  en el que se expresaba: 

“…. el alza del precio de los metales que alcanzó su auge en 1906, contribuyó al mayor desarrollo de la industria minera, especialmente de la pequeña, que en 1907 volvió a decaer con la baja de los precios. Pero tan desconsoladora expectativa para ésta, no influyó en la gran industria que fundada prudencialmente  en precios moderados, ha continuado su marcha progresiva. Así se vé que los trabajos de las sociedades Concordia y Venus en Huayllay, los de Goyllarisquisga, Quishuarcancha, Atacocha, etc., van ensanchándose notablemente con pozos dotados de nuevas instalaciones  modernas, de mayor capacidad, o la apertura de socavones para las minas”.

En el informe de 1908, se ubicaron en la zona de Atacocha veintinueve concesiones mineras. Paralelamente, la fuerza laboral se estimó en aproximadamente ochenta operarios, dedicados a la extracción de unas novecientas toneladas de mineral por año.

Pero las referencias a Atacocha, contenidas en estudios de carácter general, dieron paso al informe que en 1909 publicó el ingeniero Luis F. Díaz sobre “La región minera de Atacocha”, ahora sí en forma más específica y detallada. Esa es la razón por la que es considerado el primer estudio conocido del depósito de Atacocha en el que, a la descripción de las labores mineras, se agregan observaciones sobre el panorama que ofrecía:

“Entre las regiones mineras situadas en los alrededores de la ciudad de Cerro de Pasco, la región de Atacocha puede figurar en importancia al lado de la región de Huallay. Tal vez esta y aquella serán las que más aprovechan en la provincia, del progreso minero de Cerro y no será extraño que al agotarse el manto de esta hoya ó cuando el espíritu minero esté más levantado en nuestro país, sea Atacocha y Huayllay las que conserven su fama de tradicional riqueza”.

Asimismo el informe describía pormenores relacionados con la ubicación, desarrollo de obras, costos y productividad:

“La región de Atacocha está situada a 16 Km. al NE de la región de Cerro de Pasco y unida a ésta, parte por el camino que va de esta ciudad a Huanuco y parte por un camino especial que se desprende poco antes de llegar a la Quinua. La primera sección se hace  por un amplio camino de herradura, talvez uno de los mejores que poseen nuestras serranías; pero la sección que entra ya a la quebrada de Atacocha es sumamente mala, llegando a ser intransitable en la estación de lluvias”.

"Las obras se hacen por contrata, pagando por metro corrido de socavón 35 soles y en metal por tonelada cuya ley sea superior al 60 % de plomo”.

“El costo de extracción es de ocho soles por tonelada y su conducción al Cerro, cuesta 0.40 soles por quintal”.

“La gran abundancia de minerales en la región de Atacocha y su elevada proporción de Zn, nos hace pensar que el producto obtenido  de la concentración mecánica podría, si no costear, a lo menos ayudar en gran parte los gastos de tratamiento”.

“En Atacocha se podría obtener un concentrado de Zn con una ley de 50 a 55% y otro de Pb, conteniendo la plata y el oro”.

Las posibilidades estaban ahí  y así lo comprendió el Sr. J. H. Fleming, que en esa época trabajaba las minas Tres Mosqueteros y Dora en la extracción de minerales de plomo y plata, para la exportación directa. Fleming había sido Superintendente de la Minas de la Cerro Pasco Mining Company, lo mismo que H. Rally y J. D. Torbert. De modo que, en asociación con ellos y con T. N. Brown – cajero de la Cerro Pasco Mining Co. – y Carlos Gómez Sánchez, abogado, constituyó en 1915 la Pucayacu Mining Company. La empresa operaría en la región de Atacocha ejecutando determinadas labores mineras. Para el efecto, se instaló una pequeña planta de lavado para concentrar mineral y obtener un producto con alta ley de plomo, plata y oro. La región adquirió un nuevo movimiento, aunque siempre de extensión limitada, a través del uso de técnicas básicas de laboreo que se sumaron a las que, al este de Atacocha, en la zona de Ayarragra, venían desarrollando Emilio Tábori en las minas Parlamento y la Poderosa y Agustín Otrera en la mina El Congreso. Por su parte W.C. Dawson extraía galena y blenda en los filones de las concesiones Kitty, Carmen, Kathleen, y San Juan.

Mientras tanto, el mismo año de constitución de la Pucayacu Mining Company, la Cerro de Pasco Mining Company decidía hacer una serie de denuncios en la zona de Atacocha, a la luz de los resultados de estudios realizados por el geólogo C. M. Farnham. Meses después, en octubre de 1915, la Cerro de Pasco Mining Co. Se fusionaba con la Morococha Mining Co. Y con la Cerro de Pasco Railway Co..Resultado  de la fusión fue el surgimiento de la Cerro de Pasco Copper Corporation que, bajo la forma de una nueva empresa y debido entre razones diversas a las escasas evidencias superficiales de mineralización, no mostró mayor interés en la zona de Atacocha.